

(ahhhh-yeah) Lambo negro por la noche,
placa de Dubái, número especial,
Rolex brillando en la mano,
Cartier que no deja de destellar.
Louis Vuitton en los asientos,
diamantes para combinar,
y los zapatos suela roja cuando me bajo a caminar.
Ferrari pa’ los domingos,
Mercedes pa’ la ocasión,
Versace sobre la camisa,
millones dentro del cajón.
Gucci completando el outfit,
Prada en la colección,
no fue suerte ni fue regalo,
fue trabajo y dedicación.
Suela roja cuando piso,
Dubái marcado en la placa,
Lamborghini haciendo ruido,
los diamantes nunca fallan.
Rolex, Cartier y Gucci,
Louis Vuitton en la chamarra,
mucho lujo por la noche,
y el motor nunca se apaga.
(nunca se apaga,
yeah)
La ciudad se queda viendo cuando paso por la avenida,
vidrios negros en la Lambo,
la pintura bien encendida.
Número exclusivo en Dubái,
una placa fuera de serie,
dinero llegando a diario
y la cuenta nunca se duerme.
Pero el lujo es consecuencia
de aguantar cuando fue difícil,
hoy la suela roja luce cada paso que di firme.
Los que estaban desde abajo
son los que siguen conmigo,
porque el dinero compra cosas,
pero no compra a los amigos.
Suela roja cuando piso,
Dubái marcado en la placa,
Lamborghini haciendo ruido,
los diamantes nunca fallan.
Rolex, Cartier y Gucci,
Louis Vuitton en la chamarra,
mucho lujo por la noche,
y el motor nunca se apaga.
(runnn, runnn)
(suela roja... Dubái)