

Ya no sé cuánto más pueda esperarte…
pero tampoco sé
cómo olvidarte.
Ya me cansé de contar los días,
de ver mi teléfono y no saber de ti,
de hacerme ilusiones con tus mentiras,
creyendo que aún sientes algo por mí.
Me dices que soy alguien importante,
que nunca me quieres lejos de tu vida,
y yo, como un tonto,
sigo adelante, pensando que un día serás solamente mía.
Y cuando te pregunto si me quieres,
me abrazas con palabras que no son verdad,
me dices que no quieres que me aleje,
pero nunca me dices que quieres regresar.
¿Hasta cuándo voy a estar esperándote?
¿Hasta cuándo me vas a hacer creer?
Que todavía queda algo entre nosotros,
que algún día me volverás a querer.
Tú no quieres verme lejos de tu vida,
pero tampoco me quieres junto a ti,
me das esperanzas cuando estoy perdido
y luego me recuerdas que no eres para mí.
Yo sé que tienes miedo de perderme,
que te hace falta hablar conmigo cada día,
pero yo no nací para conformarme con las sobras de un amor
que fue alegría.
Y aunque me digas que jamás me olvidas,
aunque me busques cuando estás triste,
yo sigo esperando que cambie tu vida,
mientras tú no sabes lo que yo perdiste.
No sé si me quieres o si me necesitas,
si extrañas mis besos
o mi compañía,
yo sigo apostando
por una esperanza
que tal vez tú nunca tuviste ese día.
¿Hasta cuándo voy a estar esperándote?
¿Hasta cuándo me vas a hacer creer?
Que todavía queda algo entre nosotros,
que algún día me volverás a querer.
Tú no quieres verme lejos de tu vida,
pero tampoco me quieres junto a ti,
me das esperanzas cuando estoy perdido
y luego me recuerdas que no eres para mí.
Tal vez algún día deje de buscarte,
tal vez ya no espere
tu llamada al dormir,
y cuando comprendas que dejé de esperarte,
quizá sea muy tarde
para volver a mí.
Ya me cansé
de seguir esperando,
pero no te voy a mentir… si mañana me dices que vuelva,
todavía me costaría decirte
que no.