

No venimos a quitarle nada a nadie,
venimos a tender la mano,
donde otros dejan cenizas,
nosotros sembramos un campo.
Nueva generación, pero de esperanza,
con el corazón por delante,
si el pueblo necesita ayuda,
ahí estaremos pa’ respaldarle.
Somos el cartel de los buenos,
los que ayudan sin preguntar,
no queremos sangre ni miedo,
queremos al pueblo levantar.
El último cartel de verdad,
pero de verdad de corazón,
donde otros destruyen familias,
nosotros llevamos solución.
No se trata de tener poder,
se trata de saber compartir,
darle comida al que tiene hambre,
darle un techo al que va a dormir.
Que se escuche fuerte en la calle,
que también existe otra opción:
ser hombre de palabra y respeto,
sin destruir ningún corazón.
Somos el cartel de los buenos,
los que ayudan sin preguntar,
no queremos sangre ni miedo,
queremos al pueblo levantar.
El último cartel de verdad,
pero de verdad de corazón,
que nuestra única mercancía
sea esperanza y compasión.
Y si algún día preguntan
qué dejamos al caminar,
que digan: “ayudaron a muchos,
nunca quisieron lastimar.”