

Oremos, hermanos...
Inclinen sus cabezas.
Y si tienen pendientes vencidos...
no miren directamente a la santa.
Oh, Santa Paciencia,
tu que dices "hola,
equipo,
¿como vamos?"
cuando por dentro piensas: "¿Cuantas veces tengo que preguntar?"...
Ruega por nosotros.
Haz que el "ya te lo mando"
se haga archivo
y habite entre nosotros.
Que los pendientes
no resuciten cada lunes.
Que el "ultimo cambio"
sea el ultimo.
Y cuando alguien pregunte
lo que acabamos de explicar...
Sostennos la sonrisa,
Santa.
La sonrisa.
Amen.
Pueden ir en paz...
pero primero
actualicen sus tareas.