

Mera, dime…
Mucho fronteo, poca barra,
mucho hielo, poca palabra.
To’ el mundo quiere ser leyenda,
pero nadie quiere pagar lo que cuesta la fama. (¡Wuh!)
Mucho reloj, pero no tienen tiempo,
mucho movimiento, cero fundamento.
Mucho diamante, poco conocimiento,
se venden de calle y se viran con el viento.
Yo no corro detrás,
yo hago que me persigan,
los míos no roncan,
los números testifican. Quieren verme abajo,
pero no me salpican,
si no están en mi liga,
¿por qué me critican?
Tengo la movie corriendo sin hacer casting,
tu baby me tira,
me pregunta qué es lo que hay aquí.
Él le promete París,
yo le digo “haz el packing”,
tú estás pagando el parking,
yo estoy cerrando el deal.
Me dice que soy un bellaco,
que no tengo arreglo,
que tengo el corazón blindao como un carro del gobierno.
Yo le dije: “No te envuelvas,
que yo no prometo”,
pero me pide otro round cuando se acaba el tiempo.
Tengo la mente en los chavos,
los chavos en movimiento,
los falsos se desesperan cuando ven mi crecimiento.
No confundo los aplausos con el reconocimiento,
hay quienes compran una imagen y no tienen argumento.
Yo no fronteo con cadenas pa’ aparentar quilates,
he visto prendas bien caras en cuellos de disparates.
Tú dices que eres el duro,
pero nadie te debate,
porque pa’ ganarle a un fantasma no hace falta un combate. (¡Ey!)
Baja do’, baja do’,
que te falta carretera,
no es lo mismo estar pega’o que tener una carrera.
Hay mil queriendo mi silla,
yo ni miro pa’ la acera,
el respeto no se alquila
ni se compra en la joyería.
Tú estás pendiente al reloj,
yo pendiente a la hora,
tu jeva dice que te ama,
pero a mí me devora.
Le dije que no se enamore,
que esto no mejora,
y ahora quiere quedarse hasta que salga la aurora.
El tuyo le compra flores,
yo le cambio la estación,
él tiene mil seguidores,
yo tengo su atención.
Tú le escribes testamentos pa’ buscar explicación,
yo le mando una ubicación y se acabó la discusión.
Ella quiere una aventura,
no otro novio que la cele,
dice que él tiene perfume,
pero nunca le huele.
Que le compra ropa cara,
pero el cuento no le vende,
que presume ser un jefe y de los padres depende.
Tengo barra tras barra,
sin pedirle un favor al beat,
si me tiran por las redes,
no me encuentran en un tweet.
Mucho gangster de pantalla,
mucho maleante de clip,
se les cae la película cuando se les va el Wi-Fi.
Tú tienes la cuenta verificada,
yo tengo la cuenta cuadrada.
Tú tienes la prenda alquilada,
yo tengo la deuda saldada.
Tú
compras respeto en la disco,
yo llego y no tengo que hablar.
No confundas hacer mucho ruido con tener algo
que demostrar.
Mucho reloj… poca hora.
Mucho fronteo… poca historia.
Mucho nombre… poca memoria.
Baja dos.
Que aquí el que tiene que decir que es el duro…
Todavía está buscando quién le crea.