

Otra noche sin dormir,
tantas cosas que pensar.
Yo te di todo de mí,
tú me enseñaste a desconfiar.
Te pintabas como un ángel,
pero escondías la verdad.
Yo defendiendo nuestro amor,
tú buscando cómo escapar.
Puse el alma entre tus manos,
te entregué mi corazón.
Tú pagaste con engaños
lo que di sin condición.
Dime, ¿alguna vez me amaste?
¿O fue un juego para ti?
Yo soñaba con quedarme,
tú soñabas con salir.
Lealtad antes que amor,
eso pide el corazón.
Prefiero estar solo
que vivir otra traición.
Que me digan la verdad,
aunque me cause dolor.
Más vale una herida sincera
que una mentira de amor.
Otra noche, otra botella,
mil recuerdos en mi mente.
Me pregunto qué hice mal,
por qué cambió todo de repente.
Todos dicen que el tiempo
va curando las heridas,
pero nadie ve las guerras
que uno libra cada día.
Dios mío, escucha mi oración,
Tú conoces mi interior.
No permitas que el engaño
me convierta en alguien peor.
Dame fuerza para el cambio,
dame calma y claridad.
Ya entendí que estar herido
no es motivo para odiar.
Que perder a quien amaba
no me obliga a cambiar.
Voy juntando los pedazos,
voy aprendiendo a soltar.
Lealtad antes que amor,
que lo escuche el corazón.
Ya no cambio mi tranquilidad por migajas de atención.
Si algún día vuelvo a amar,
que sea limpio y de verdad.
No guardo odio,
pero aprendí la lección.
El amor puede ser hermoso,
pero sin respeto no tiene valor.
Lealtad antes que amor…