

(ay papa...
te extraño tanto)
El primero de junio se detuvo el reloj
El año dos mil diecisiete rompió mi voz Te fuiste en silencio
mirando hacia el cielo
Dejando en mis manos tu amor y tu duelo
Eduardo, mi viejo,
mi eterno guardián
Las horas sin ti todavía me duelen más
Camino en la casa
buscando tus pasos
Me hace tanta falta
el calor de tus brazos
Aunque ya no estés presente aquí
Llevo tu sangre en mi vivir
Eduardo, mi padre querido
Jamás quedarás en el olvido
Desde aquel junio que al cielo volaste Guardé los consejos que siempre
me diste (oh padre mío) Vivo orgulloso de ser quien soy Por
todo el amor que me diste hasta hoy
Guardo tu camisa colgada en el rincón Y cada enseñanza dentro del
corazón Me enseñaste a ser fuerte ante la adversidad
A mirar hacia el frente con toda humildad
Parece mentira que pasen los años
Y en cada respiro todavía te extraño
Eduardo, mi padre querido
Jamás quedarás en el olvido
Desde aquel junio que al cielo volaste Guardé los consejos que siempre
me diste (siempre conmigo) Vivo orgulloso de ser quien soy Por todo
el amor que me diste hasta hoy
(vuela alto, viejo)
(para ti, Eduardo)
Primero de junio,
fecha grabada en el alma
Descansa en paz, papá
Eduardo por siempre