Me pidió mil perdones
y yo me los tragué
Por costumbre, por miedo,
por creerle otra vez
Guardé tantas heridas debajo del mantel
Y aprendí a sonreír
cuando dolía la piel
Pero ya no me doblo,
ya no vuelvo a caer Se
me fue la paciencia,
se me encendió la fe Lo
que fui se despide,
lo que soy va a nacer
Ya no vivo a su sombra,
ya me toca crecer Ya lo
dejé, ya lo dejé,
ya no me rompe más Soy
dueña de mi destino,
nadie me va a parar
Soy dueña de mi destino,
lo aprendí al caminar
Ya lo dejé,
ya lo dejé,
ya no me duele igual
Él juró que era eterno,
yo le creí de más Pero
el amor no mendiga ni se
arrastra detrás Se me cayó la
venda, se me abrió el corazón
Y en el fondo del alma
me encontré la razón Mira bien
lo que queda,
ya no soy la de antes
La que perdía la voz por
salvar lo insalvable Pero ya no
me doblo,
ya no vuelvo a caer Se
me fue la paciencia,
se me encendió la fe Lo
que fui se despide,
lo que soy va a nacer
Ya no vivo a su sombra,
ya me toca crecer Ya lo
dejé, ya lo dejé,
ya no me rompe más
Soy dueña de mi destino,
nadie me va a parar
Soy dueña de mi destino,
lo aprendí al caminar Ya lo
dejé, ya lo dejé,
ya no me duele igual
Que se quede con sus promesas,
con su manera de perder
Yo me quedo con mi fuerza,
con mis ganas de volver A
mirarme en el espejo sin pedirle
explicación Hoy me
elijo completa, hoy me salva mi
voz Ya lo dejé,
ya lo dejé,
ya no me rompe más Soy
dueña de mi destino,
nadie me va a parar
Soy dueña de mi destino,
lo aprendí al caminar Ya lo
dejé, ya lo dejé,
ya no me duele igual