

(ahhhh) Las cuatro de la mañana...
Tres años en el silencio,
pero hoy el cielo se abre.
Gracias a Dios por no soltarme.
Eran las cuatro de la mañana y mi cuerpo se estremecía,
soñaba con este momento mientras la celda se me caía.
Pensaba en salir a la calle,
recuperar lo que era mío,
reconstruir mi camino y enfrentarme al frío.
Tres años de injusticia pagando por culpa ajena,
cerraron las puertas pero no rompieron mi cadena.
Tres años encerrado siendo un alma inocente,
pero mantuve la frente en alto frente a toda la gente.
Y le doy gracias a Dios que siempre me decía: "Sigue adelante,
que la verdad sale a la luz un día".
Hoy las rejas se abren,
la mentira se apaga,
la fe me sostuvo cuando el dolor me ahogaba.
Gracias a Dios porque no me dejó caer,
hoy vuelvo a la calle,
hoy vuelvo a nacer.
Escuchaba la voz en mi mente diciéndome "aguanta",
que después de la tormenta la esperanza se levanta.
No guardo rencor, solo quiero hacer mi vida,
sanar con el tiempo cada profunda herida.
El pasado se queda atrás,
la libertad me abraza,
doy el primer paso fuerte de regreso a mi casa.
No hay noche tan larga que tape el amanecer,
la justicia tardó, pero al fin la puedo ver.
Tres años en la sombra no apagaron mi luz,
hoy camino libre cargando mi propia cruz.
Y le doy gracias a Dios que siempre me decía: "Sigue adelante,
que la verdad sale a la luz un día".
Hoy las rejas se abren,
la mentira se apaga,
la fe me sostuvo cuando el dolor me ahogaba.
Gracias a Dios porque no me dejó caer,
hoy vuelvo a la calle,
hoy vuelvo a nacer.
Las
4 de la mañana...
El comienzo de una nueva historia.
La verdad
siempre sale a la luz.