

Ay, ay…
Y yo que no quería ilusionarme,
pero bastó una tarde
para imaginarme
cómo sería si tú y yo
dejáramos de ser dos desconocidos…
Yo te vi y no pensaba que iba a pasar,
que después de hablarte te iba a recordar.
Nos reímos tanto, todo se sintió tan bien,
que por un ratito quise verte otra vez.
Y llegué
a mi casa con una sonrisa,
recordando todo, repasando deprisa cada cosa que dijiste,
cada vez que me miraste,
sin saber si tú también algo de mí te llevaste.
Pero alguien llegó con algo que contarme,
que a otra chica tu número quisiste pedirle.
Y aunque ella no te lo dio,
no sé qué pensar,
porque ahora dicen que también te puede gustar.
Y qué injusto que me pase justo ahora,
cuando apenas empezaba a ilusionarme contigo.
Y yo, que apenas te estaba conociendo,
ya me estaba haciendo historias en silencio.
Tú ni sabes todo lo que imaginé,
ni las veces que esa charla recordé.
Y ahora dime, ¿qué hago con las ganas
de volver a hablarte mañana?
Si otra también está pensando en ti,
¿cómo sé si hay un poquito para mí?
Ay, qué tonta me siento por pensar de más,
si ni siquiera sé si me quieres hablar.
Yo queriendo que esto empiece alguna vez,
y tú sin saber lo que provocaste en mí,
tal vez.
No quiero ser la que se mete en medio,
ni inventarme un amor sin tener ni un comienzo.
Pero dime cómo hago para no pensar en esa posibilidad de verte
con alguien más. Y si mañana me sonríes otra vez,
¿cómo hago para no ilusionarme después?
Voy a actuar como si nada me importara,
aunque por dentro quiera saber qué pasaba.
Porque no eres mío,
eso lo sé,
pero algo en esa tarde se quedó en mi piel.
Y ahora tengo mil preguntas sin respuesta,
y una canción que cuenta todo lo que me cuesta.
Quizás ella te gusta,
quizás no es verdad,
quizás son rumores que no debo escuchar.
Quizás tú solo fuiste amable conmigo,
y yo vi una historia donde había un buen ratito.
Pero si algún día tú me quieres conocer,
no me dejes adivinando lo que pueda suceder.
Que yo no quiero ganarle a nadie tu atención,
solo
quiero saber si también te dio ilusión.
Y yo, que apenas te estaba conociendo,
ya me estaba haciendo historias en silencio.
Tú ni sabes todo lo que imaginé,
ni las veces que esa charla recordé.
Y ahora dime, ¿qué hago con las ganas de volver a hablarte
mañana? Si otra también está pensando en ti,
¿será que algún día tú pensarás en mí?
Ay, qué ironía, qué casualidad,
yo apenas te encuentro y ya tengo dudas de más.
Ni siquiera eras mío y me da miedo perder algo que ni
siquiera llegó a suceder…
Y si mañana hablamos otra vez…
Ojalá esta vez no tenga que imaginar si te gusto yo…
o si estás pensando en alguien más.