

Ay…
Tanto que lloré por ti,
y mira dónde estoy ahora…
Me acostumbré a dormir
sin tus llamadas,
a despertar
sin ver tus palabras.
Decías que nunca
ibas a dejarme,
y fuiste tú quien
decidió soltarme.
Guardé tus fotos dentro de una caja,
también las cartas que me dedicabas.
No voy a mentir,
sí me dolió, pero con el tiempo mi corazón sanó.
Y aunque una noche lloré por tu amor,
hoy ya no me queda ni un poquito de dolor.
Ya no me duele,
ya no me duele,
que tú te vayas con quien tú quieres.
Ya no te extraño,
ya no te espero,
lo que tú hiciste me hizo más fuerte.
Y si me llamas,
no voy a contestar,
ya no soy aquella que te iba a perdonar.
Tú perdiste a alguien que te quería de verdad,
y yo gané las ganas de volverme a enamorar.
Ahora me arreglo, salgo con mis amigas,
ya no me importa si tú me miras.
Antes lloraba por tus mentiras,
ahora me río de tus despedidas.
No soy la misma que dejaste llorando,
ahora camino con la frente levantando.
Y si algún día quieres regresar,
vas a encontrar la puerta cerrada y nada
más.
Ya no me duele,
ya no me duele,
que tú te vayas con quien tú quieres.
Ya no te extraño,
ya no te espero,
lo que tú hiciste me hizo más fuerte.
¡Ya no me duele!
¡Ya no te quiero!
Tú fuiste pasado, y yo soy mi futuro.
Y aunque un día te quise
con toda mi vida…
hoy te miro de lejos
y ya no siento nada.