

Todavía recuerdo la luz de ese día
Los últimos momentos que pasé contigo
Antes de marcharme con la tarde fría
Dejando en el aire
lo que no te digo
Nueve años pesan en la lejjanía Nueve años negros de no ver
tu abrigo.
Y duele, cómo duele no volver a verte La niebla del tiempo
borrando tu cara
No recuerdo mucho y me mata la suerte De no haber estado
cuando te alcanzara La maldita culpa de no despedirme
De nunca decir adiós antes de irme.
(ay, cómo duele)
Busco en la memoria retazos,
fragmentos
Tu voz se deshace como un viejo eco
Me está devorando por dentro el silencio De un cuarto vacío,
de un abrazo seco
Grito hacia el pasado pidiendo clemencia
Pero solo encuentro
la cruel ausencia.
Y duele,
cómo duele no volver a verte La niebla del tiempo borrando tu
cara
No recuerdo mucho y me mata la suerte De no haber estado
cuando te alcanzara La maldita culpa de no despedirme
De nunca decir adiós antes de irme.
Si pudiera volver a ese último instante Y congelar las manecillas del
reloj Te juro que no caminaría adelante
Te diría
te amo, te daría mi voz
Pero el tiempo es un río que no
se detiene Y me arrastra lejos de lo que me sostiene.
Y duele,
cómo duele no
volver a verte La niebla del tiempo
borrando tu cara
No recuerdo mucho y me mata la suerte De no haber estado
cuando te alcanzara La maldita culpa de no despedirme
De nunca decir adiós antes de irme.
Nueve años sin verte...
Me está matando el olvido.
Nunca pude decir
adiós. (adiós...)