

Esta canción es para ti,
Olvin…
mi amorsito,
mi compañero,
el amor de mi vida.
Nuestra historia comenzó sin saber
todo lo que íbamos a vivir…
Te conocí en aquella camaronera,
sin imaginar que serías mi vida entera.
Había un partido y yo tenía que salir,
y el destino hizo que te conociera allí.
Pasaron cinco años, cada quien su camino,
pero la vida tenía preparado otro destino.
Me encontraste en las redes,
me volviste a escribir,
y desde aquel momento comenzamos a salir.
Y el dieciocho de febrero quedó marcado,
dos mil quince, el día que empezamos este camino.
Desde entonces, tantos años caminando,
y cada día mi amor por ti sigue aumentando.
Olvin, Olvin, mi amorsito,
tú eres mi amor,
mi amor bonito. Contigo quiero vivir,
contigo quiero sonreír.
Olvin, Olvin, quédate aquí,
que yo te escogí y te vuelvo a elegir.
Tú eres mi hombre,
mi felicidad, mi amor de siempre,
mi otra mitad.
Olvin, mi amorsito, mi amorsito,
mi amorsito…
tú y yo juntitos,
hasta viejitos.
Llegaste con una mochilita en la mano,
sin saber qué nos esperaba en el camino.
Sin trabajo, sin saber qué iba a pasar,
pero con valentía y ganas de luchar.
Eres luchador, trabajador y honesto,
un hombre de palabra,
siempre dando lo mejor.
Echado para delante, nunca te has rendido,
y por nuestra familia siempre has luchado conmigo.
Los dos trabajamos duro por nuestras niñas,
por nuestros sueños y por darles una vida bonita.
Y como padre, no existe comparación,
mis dos niñas te llevan dentro del corazón.
A la mayor la recibiste pequeñita,
y desde entonces la has amado como una hija.
Nunca hubo diferencias, ni un mal gesto,
ni dolor,
siempre les diste cariño,
paciencia y amor.
Y nuestro sueño todavía no termina,
queremos ver crecer nuestra familia.
Conocer nuestros nietos, verlos sonreír,
y tener muchos años para poderlos disfrutar.
(ooh, para siempre)
Mi amorsito Olvin…
después de todo lo vivido,
solo quiero decirte...
que te amo para siempre.