

Escucha…
La mente habla.
Pero no siempre dice la verdad.
Me dijo:
«No puedes».
Me dijo: «Ya es tarde».
Me puso
mil miedos
donde no había nadie.
Corrí por el mundo
buscando respuestas, y al quedarme en silencio
encontré una puerta.
Respiro,
lo miro,
lo dejo pasar.
No todo pensamiento es la realidad.
(¡Eh,
eh!) ¡Déjalo pasar!
(¡Eh,
eh!) ¡Vuelve a respirar!
La mente me cuenta una historia más,
pero no todo lo que pienso es verdad.
(¡Eh, eh!) ¡Lo puedo soltar!
(¡Eh, eh!) ¡Me pongo a bailar!
Si el miedo me grita,
le digo: «Ya está».
¡No todo lo que pienso es verdad!
Pensé que el problema
vivía allá afuera:
en lo que dijeron,
en lo que no llega.
Pero vi mis heridas
pintando el paisaje.
Cambié la mirada
y cambió mi viaje.
Respiro, lo miro, lo dejo pasar.
No tengo que creerle para poderlo escuchar.
(¡Eh,
eh!) ¡Déjalo pasar! (¡Eh,
eh!) ¡Vuelve a respirar!
La mente me cuenta una historia más,
pero no todo lo que pienso es verdad.
(¡Eh,
eh!) ¡Lo puedo soltar!
(¡Eh, eh!) ¡Me pongo a bailar!
Si el miedo me grita,
le digo: «Ya está».
¡No todo lo que pienso es verdad!
Voz:
¿Dónde está el miedo?
Grupo:
¡Lo puedo mirar!
Voz:
¿Qué dice mi mente?
Grupo:
¡No siempre es verdad!
Voz: ¿Y qué hago ahora?
Grupo: ¡Respirar y bailar!
(¡Eh,
eh!) ¡Déjalo pasar! (¡Eh,
eh!) ¡Vuelve a respirar!
La mente me cuenta una historia más,
pero no todo lo que pienso es verdad.
(¡Eh,
eh!) ¡Lo puedo soltar!
(¡Eh, eh!) ¡Me pongo a bailar!
Mis pies en la tierra,
mis ojos acá:
¡No todo lo que pienso es verdad!
La mente habla…
Yo decido si le voy a creer.
Ea,
Gustavo.