

Las horas pasan lentas en el frío del desierto (ay-ay) Cargando con
las penas de un camino
tan incierto
No queda más remedio
que seguir bajo la luna
Contando las botellas, recordando mi fortuna
Y me duele recordar El sabor de aquel hogar que ya perdí (¡ajúa!)
La distancia es un castigo singular
Y este trago no me ayuda a sonreír
Los años en las manos van
dejando su herida
Buscando una salida
que sane
esta partida
No culpo al destino,
yo busqué mi
propio fin
(sí señor)
Con el alma rota cantando en este confín
Y me duele recordar
El sabor de aquel hogar que ya perdí
(¡con fuerza!) La distancia es un castigo singular
Y este trago no me ayuda a sonreír
Ah-ay-ay...