

(aaaaahhh) (oooohhh) En los rincones callados del corazón,
Donde bailan las sombras y nacen secretos,
Un amor florece en silencio,
desafiando la razón,
Atrapado en la red de una traición
sin palabras.
Dicen que el amor es ciego,
pero yo lo veo claro,
En la forma en que tus ojos se detienen al acercarse,
Tu corazón, un jardín clandestino de deseo,
Que florece con pétalos que nunca se cansan.
Lo niegan—esos labios que tiemblan,
Sin embargo, el universo conspira,
las estrellas se alinean,
Pues la intuición susurra secretos no contados,
En el lenguaje del anhelo,
antiguo y audaz.
La luna derrama lágrimas de plata sobre el mar,
Mientras las olas traen ecos de lo que pudo ser,
Y el viento, cómplice
de este ruego silente,
Susurra la verdad del amor por la vasta explanada.
Sus negaciones son apenas frágiles velos,
Usados para esconder la vulnerabilidad,
las penas del amor,
Pero el corazón sabe lo que la lógica no alcanza,
En la quietud de la noche,
se abrazan los secretos del amor.
Que el mundo dude,
que la razón se tambalee,
Porque la brújula de la intuición guía al errante,
En el laberinto del amor,
donde juegan las sombras,
Dos almas entrelazadas,
por siempre y un día más. (aaaahhhh) (hummmmm)