

Sobre las olas va mi voz,
bajo la luna y su fulgor,
la vieja brisa me habló de ti,
de un sueño que no vuelve a dormir.
Las gaviotas cruzan el temporal,
siguen la ruta de un corazón,
y entre la espuma puedo escuchar
un eco perdido en la inmensidad.
Y si la tormenta vuelve a rugir,
no dejaré de seguir,
porque en cada ola escucho latir
la promesa de volver a vivir.
Un grito en el mar,
llamando a la eternidad,
cruzo la niebla sin mirar atrás,
siguiendo una estrella que nunca se va.
Un grito en el mar,
con toda mi alma al viento y la sal,
si aún queda luz tras la tempestad,
sé que algún día te volveré a encontrar.
La noche guarda secretos del mar,
historias viejas de amor y de azar,
barcos errantes que buscan hogar,
como este corazón que no deja de navegar.
Y aunque el horizonte quiera ocultar
la ruta que debo continuar,
llevo tu nombre como un farol
encendido siempre en mi interior.
Y
si la tormenta vuelve a rugir,
no dejaré de seguir,
porque en cada ola escucho latir la promesa de volver a vivir.
Un grito en el mar,
llamando a la eternidad,
cruzo la niebla sin mirar atrás,
siguiendo una estrella que nunca se va.
Un grito en el mar,
con toda mi alma al viento y la sal,
hasta que el alba me vea llegar,
al puerto donde te pueda abrazar. (ahhhh)