

Dicen que por ahí algunos falsos amigos,
señor no puedo confiar.
Les dan la mano y se quieren viral,
ya no existe la lealtad.
Aquí el amigo cuesta un dólar,
en el bolsillo.
Dicen que ahí estarán,
pero a la hora de la verdad no los veo.
La traición se ve día a día,
y se sueña con la riqueza.
Por eso conmigo
cargo una cuarenta y una,
bad
bicho que no sé de dónde salió.
La lealtad ya no se compra,
el valor se desvanece.
Cuidando mis pasos, entre tanta falsedad.
No los veo, ya no los veo.
La traición día a día. (hahaha)