

Yeah… A veces la vida te enseña
quién se queda cuando todo se va…
Y yo aprendí
algo:
los míos son los míos.
He visto sonrisas que esconden razones,
abrazos que vienen con condiciones,
personas que juran quedarse a tu lado y al primer problema ya
se han marchado. Pero los de casa conocen mis fallas,
mis días de lluvia,
también mis batallas, no tuve millones,
tampoco grandeza, pero tuve amor y eso fue mi riqueza.
Y aunque cambien los tiempos,
aunque cambie el camino,
si la vida me pone a escoger,
yo me quedo con los míos.
Porque los míos no se venden,
no se compran con dinero,
son los que estuvieron conmigo cuando el mundo dijo: "no puedo".
Los míos son mi refugio,
mi razón para seguir,
si algún día pierdo todo,
sé que aún los tengo a ellos junto a mí.
Aprendí que la sangre no siempre es familia,
que a veces un amigo se vuelve alegría,
que hay gente que llega sin pedir permiso
y termina quedándose dentro de uno mismo.
Por eso no olvido quién estuvo presente,
quién me dio la mano cuando estaba ausente la suerte,
los sueños, las ganas de todo,
cuando yo veía oscuro,
ellos fueron mi modo.
Y si mañana me toca empezar de cero,
si se apaga la luz y me quedo sin miedo,
no necesito tenerlo todo conmigo,
si tengo a los míos… yo encuentro el camino.
Porque los míos no se venden,
no se compran con dinero,
son los que estuvieron conmigo cuando el mundo dijo: "no puedo".
Los míos son mi refugio,
mi razón para seguir,
si algún día pierdo todo,
sé que aún los tengo a ellos junto a mí.
Yeah…
La vida cambia,
la gente cambia…
pero hay personas
que se quedan para siempre.
Los míos.