

De Compostela, Nayarit, pero criado por Tomatlán…
No todo lo vivido se platica,
ni todo lo ganado se presume.
Para los que saben quién es… Juan Pitt.
Nací por Compostela, pero Tomatlán fue mi escuela,
desde niño entre sus calles fui aprendiendo a mi manera.
Dieciocho años de historias,
de mujeres y desveladas,
amistades desde morros, y una que otra madrugada.
Desde abajo fui empezando,
eso nunca se me olvida,
fui estudiante, fui mesero,
construcción también fue vida.
Aprendí que lo que cuesta se disfruta diferente,
y que el respeto verdadero
no se compra entre la gente.
Me dicen Juan Pitt,
señores, Aguirre Gradilla el nombre,
no ocupamos hacer ruido para demostrar ser hombre.
Tomatlán va por delante,
Compostela va conmigo, y aunque se atraviese gente,
yo conozco mi camino.
(¡así es!)
Matamoros, Tamaulipas, también me dejó amistades,
ahí conocí a la Manzana,
Andrés, hermano de lealtades.
Y en Tomatlán está Cardona,
el CR5 conocido,
desde tiempos de chamacos ha caminado conmigo.
Y por encima de todos… Mi hija Gabriela.
Por ella sí cambia el hombre,
por ella cambian las metas.
Cuando toca andar de fiesta no preguntan dos veces,
un tequila en buena mesa y que la noche comience.
Buenas prendas cuando toca,
un buen carro pa’
movernos, pero nunca fue necesario andar gritándole al pueblo.
Me dicen Juan Pitt,
señores,
por si alguno no sabía,
de Tomatlán traigo escuela
y Nayarit la sangre mía.
Con amigos por los rumbos,
pero pocos son hermanos,
Cardona y también la Manzana saben bien de qué hablamos.