

Recuerdo mi viaje
soñado a la isla,
Donde fui invitada
con tanto carisma, Llegando animada me sentí feliz,
Pasear en la isla ya no era un desliz.
Me fui a Varadero a buscar la corriente,
con un coco frío y el sol bien caliente.
El mar es un manto de azul transparente,
¡y una guarachita que alegra a la gente!
Matanzas me esperaba con tanta poesía,
Con su puente de piedra y su vieja bahía.
Sus barrios me envuelven con ritmo y sazón,
Bailando descalza con este danzón.
Ay Cuba, qué linda,
te llevo en la piel,
sabor a guayaba, tabaco y café.
Moviendo los hombros con ritmo y sazón,
gozando este son desde el corazón.
Caminando La Habana que ríe y que canta,
un taxi almendrón mi sandunga levanta.
Esos carros antiguos de mil aventuras,
paseando a la gente con tantas locuras.
La orquesta de mi amigo empezo a tocar,
estirando colores sobre el ancho mar.
Se siente en las venas el son del sonar,
El ritmo de Cuba que invita a bailar.
Con trompeta y clave la noche ilumina,
¡vaya esta cadencia de gracia divina!
La gracia y sonrisa de tu población,
se queda por siempre en mi corazón.
Ay Cuba, querida, te llevo en la piel
Sabor a caña, chocolate y miel
Tu gente tan linda
me llevo en el alma
Cuba querida, ¡nunca pierdas el alma!
Sylviamerica