

Yeah-eh… Dicen que la noche siempre dice la verdad… Y yo
todavía no puedo olvidarte…
Son las dos de la mañana y sigo dando vueltas por la
ciudad, Con el humo de tus besos todavía pegado a mi ansiedad.
Todos mis amigos dicen que te deje ya en el pasado,
Pero nadie entiende cómo duele amar y quedar olvidado.
Tu perfume sigue vivo dentro de mi chaqueta negra,
Y cada calle de este barrio me pregunta cuándo vuelves.
Desde que tú te fuiste todo sabe un poco diferente,
Porque hay heridas que no matan pero cambian a la gente.
Y aunque beba para olvidarte
Siempre vuelvo a recordarte,
yeah Porque nadie me conoce
Como tú supiste mirarme Después de las dos
La ciudad pierde el control Y mi corazón se rompe bailando esta
canción Mientras tú quizás estás besando
a alguien más Después de las dos Ya no existe la razón
Solo luces, humo y dolor dentro del mismo bar Y
yo
fingiendo que
te pude superar
Ahora todos me ven sonriendo en las fotos de Instagram,
Pero nadie escucha las canciones que me hacen llorar detrás.
Tengo el
orgullo demasiado roto para ir a buscarte,
Pero demasiado amor todavía dentro para olvidarte.
A veces pienso que tal vez nacimos tarde para
esto, Que el amor en estos tiempos dura menos que los
textos. Y aunque intento convencerme de que ya no me haces falta,
Cada noche tu recuerdo vuelve y el silencio me desarma.
Si mañana
vuelves diciendo que también me extrañaste Juro que aunque esté roto volvería
a abrazarte Porque hay personas que se quedan aunque ya no estén
presentes Y tú vives en mi mente
para siempre… para siempre… Después de las dos La luna escucha
mi voz Mientras canto tu nombre perdido entre el
alcohol Y la música no logra reemplazarte más Después de las dos
Sigo preso de tu amor
Aunque el mundo siga girando alrededor Hay noches donde todavía
vuelvo a esperarte Yeah-eh… Después de las dos… Siempre vuelves a mi
mente… Aunque ya no vuelvas a mí…