

Después del circo queda la silla frente al corazón
Queda el silencio honesto,
queda una nueva decisión.
Después del pan comprado,
después del ruido y la señal,
queda la pregunta viva: ¿quién gobierna mi verdad?
Después del circo quiero ser real,
sin máscara, sin miedo,
sin aplauso artificial.
Después del circo quiero recordar
que vine a este mundo
para amar
y despertar. No necesito otra función,
no necesito aparentar,
necesito un alma limpia y una mente para pensar.
Y si mañana vuelve el ruido,
si me vuelve a llamar,
tendré este libro como espejo para no volver atrás.
No nacimos para el circo,
no nacimos para actuar,
no nacimos para el ruido que nos roba la verdad.
Nacimos con alma viva,
nacimos para entender.
No nacimos para el circo,
nacimos para despertar.
Después del circo quiero ser real.