

Y dice así… Brayan
y los Funerarios…
desde el dolor del alma… para todo Chile…
La tarde caía en silencio y pena,
la gente llorando junto a la tierra,
flores marchitas, promesas al viento,
y un corazón roto… en el entierro.
El cura rezaba, nadie respondía,
solo el llanto triste que el alma partía,
y entre la gente alguien no aguantó,
el dolor profundo…
y se desplomó. Ay no,
nadie lo esperaba, otra vida se apagaba… en medio del adiós… Muerte
en el entierro, dolor que no se va,
lloran los corazones en la misma soledad,
dos almas partieron sin decir adiós,
y la pena queda… latiendo entre los dos.
Muerte en el entierro,
no lo puedo creer,
la vida es tan frágil,
se nos rompe sin querer,
y aunque suene la cumbia pa’ calmar el dolor,
hoy se llora el doble… bajo el mismo sol.
Brayan cantaba con voz quebradita,
mirando la tumba, llorando bajito,
el ritmo sonaba pero no alegraba,
porque la tristeza… más fuerte pegaba.
Una mujer cayó entre la gente,
dicen que el alma no aguantó la suerte,
y así en un día que era despedida,
se fueron dos almas… dejando la herida.
Ay sí, fue un golpe del destino,
dos caminos en un mismo camino… que no tiene explicación… Muerte en
el entierro, dolor que no se va,
lloran los corazones en la misma soledad,
dos almas partieron sin decir adiós,
y la pena queda… latiendo entre los dos.
Muerte en el entierro,
no lo puedo creer,
la vida es tan frágil,
se nos rompe sin querer,
y aunque suene la cumbia pa’ calmar el dolor,
hoy se llora el doble… bajo el mismo sol.
Dicen que el amor nunca muere,
pero hay penas que el cuerpo no puede,
y en ese
campo santo quedó la verdad… que el dolor también… te puede llevar…
Muerte en el entierro,
retumba el sentir, dos despedidas que no tienen fin,
y aunque suene la fiesta en otra ciudad,
aquí solo queda… tristeza y soledad.
Brayan y los Funerarios… cumbia con sentimiento…
directo al corazón…